elbolsillodemama
El día que llegué a la oficina con un pañal de mi hijo pequeño en el bolsillo del abrigo, me di cuenta de que todo había cambiado, de que era el principio del final y el inicio del comienzo. El final de tener todo el tiempo del mundo para mi, de ir sola al baño, el final de una vida que ya no es la mía… esos momentos se han transformado en el INICIO, el comienzo de algo muy gordo, de un caos feliz con la casa llena de juguetes, de cuentos interminables y de maratones diarias mañaneras que a veces terminan con eso, con un pañal en el bolsillo de mamá 😉